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Uva de tempranillo: ¿Qué tiene de especial?

En el ámbito nacional es una de las uvas con mayor renombre, siendo esta la principal variante de uva en La Rioja, también podemos encontrarla en otro puntos del territorio español, y de hecho es una de las uvas que ha cobrado más fuerza en los últimos 20 años, llegando a ser una de las más notorias uvas tintas de nuestro país, España, puesto que se debutaba contra la variedad de Garnacha Tinta, a la cual finalmente le hizo quedarse en un puesto inferior a nivel nacional, nos podemos referir a esta uva como la Tinta del País en la zona de Ribera del Duero, en conclusión estamos hablando de una uva que dada sus propiedades es capaz de elaborar unos vinos de primera categoría; una materia prima de una calidad excelente, como podemos deducir por su gran acogida nacional.

Esta variedad de uva de Tempranillo está arraigada a suelo español desde sus inicios por lo que podemos definirla como una de las variedades autóctonas con mayor relevancia, 38 Denominaciones de origen avalan su gran valor como uva, siendo en 14 de ellas la de mayor importancia, a día de hoy ha traspasado las fronteras españolas, y está teniendo buena acogida en sudamérica. 

Para hacernos una idea de las dimensiones que ocupa la uva tempranillo dentro de las plantaciones a nivel nacional, en el año 2007 unas 200.000 hectáreas se destinaron al cultivo y distribución de la uva tempranillo, lo cual es una cifra muy significativa, proclamándose así como la segunda uva con mayor impacto dentro del mundo de la producción vinícola.

Qué le hace a la uva de Tempranillo ser lo que es

Como punto de partida podemos utilizar el hecho de que uno de los vinos tintos con más fama en nuestro país, El Ribera del Duero se elabora a partir de esta variedad de uva tinta.

En cuanto a la maduración de la uva en cuestión decir que es rápida , razón por la que se denomina uva de tempranillo, ya que deriva de “temprano” en honor a esta maduración tan temprana, en comparación con la maduración de otras variantes resulta que esta es la que menor tiempo necesita para tal fin, de todas ellas, cuando las heladas primaverales cesan se inicia el ciclo que necesita la uva para estar lista para su posterior uso, en los diferentes vinos, una vez transcurre un tiempo llega a su punto máximo de maduración el cual comentamos sucede de manera rápida, este culminará con la vendimia, antes de que el frío otoñal provoque heladas.

Cabe destacar las inclemencias que se sufren a raíz del clima de Ribera del Duero son duras, de hecho es uno de los climas más difíciles de nuestro país, por lo que esta es la razón por la cual el ciclo es tan corto ya que las heladas interfieren en este, en otros lugares cuyo climas son más agradecidos y no sufren heladas,  los ciclos de maduración rondan aproximadamente los 6 meses, a diferencia que el de esta uva en estos lares que se adelanta 4 semanas, esto ha hecho que la uva tempranillo se curta y sea una uva muy resistente y que puede tolerar bien estas condiciones en la Ribera del Duero, como curiosidad se le denomina Tinta del País debido a que es la uva con mayor presencia en el conjunto de plantaciones, a lo largo de todo el territorio. 

Como es lógico al igual que el resto de uvas, la Tempranillo requiere de ciertas horas de luz solar para que pueda completar sin problemas su ciclo de maduración, no obstante, necesita de dosis muy controladas para que pueda extraer todo su potencial, de lo contrario se podría echar a perder, dado que es una uva muy adaptada a condiciones adversas, de nuevo Ribera del Duero es la cuna de la uva, y es la tierra la cual le ofrece las condiciones idóneas para su cultivo.

Para que un vino pueda ostentar el honor de haber sido elaborado por la uva tempranillo, con el renombre de Ribera del Duero ha de contener como mínimo un 75% de esta variedad, por lo que las bodegas que quieran lucir tal calificación han de tener en cuenta que cumplan con este requisito. Cabe mencionar que si no se emplea en ciertos vinos en su totalidad la uva tempranillo, es porque con ciertas combinaciones teniendo como base la uva tempranillo, se logran obtener vinos realmente interesantes, por ejemplo si mezclamos la uva tempranillo con pequeñas proporciones de otras variedades como el Merlot o Cabernet Sauvingnon.

Maridaje de la variedad de uva Tempranillo

Debido a sus características respecto al sabor que aporta esta variedad, el cual es afrutado acompañado con toques amargos, esto hace que su maridaje case mejor con un tipo de alimentos y no con otros, de hecho los sommeliers que conocen a la perfección cómo combinar una buena copa de vino de la uva tempranillo, sugieren que el maridaje en cuanto a carne más adecuado, es con aquellas carnes que provienen de la caza, es decir platos de caza, y además las carnes rojas también son una opción idónea, para acompañar con un buen vino de esta variante.

 Por otro lado, y partiendo de la base de que la elección anterior es sin duda correcta, el hecho es que no hay que olvidar que el sabor sedoso de este vino permite destacar significativamente sabores suaves procedentes de alimentos, tales como el queso, un queso suave por ejemplo, al cual podemos potenciar su sabor original con el maridaje por ejemplo de un vino elaborado con tempranillo como pudiese ser el Pradorey Origen, el cual casará perfectamente con un queso Cheddar o un Havarti, en cambio si somos partidarios de degustar quesos con sabores algo más intensos, también podremos servir perfectamente un vino como el Finca La Mina, especialmente el queso azul, el cual su sabor de gran potencia cuadrará perfectamente con una copa de este vino en particular.

Otro plato a tener en cuenta de cara al maridaje de vinos que tienen como pilar central la uva tempranillo; el Finca Real Sitio de Ventosilla, podremos experimentar una gran explosión de sensaciones si elaboramos un plato que ese a la altura, en este caso podríamos perfectamente estar hablando de un cordero al horno.

Como podemos observar el tempranillo en función de las particularidades del vino al cual hacemos referencia en cada momento, permite una amplia variedad de combinaciones a la hora de ser maridado, a continuación vamos a esquematizar otra serie de maridajes muy convenientes para esta variedad:

  • Vinos jóvenes y crianza: en esta ocasión los maridajes más oportunos son los que se conforman de embutidos, de quesos cuyo sabor no cobre un especial protagonismo, es decir quesos suaves y algunas conservas.
  • Reservas o Gran Reservas: para esta clase de vinos es preferible combinarlos con sabores algo más intensos que en el caso interior, quesos azules y carnes rojas o de caza serán sin duda una acertada elección.
  • Diversos platos: cuando tengamos ciertas dudas a la hora de maridar, un vino semi crianza o vino de autor, podrá actuar como comodín a la hora de combinar platos, pues tolera muy bien todo tipo de platos, siempre y cuando el vino en cuestión no eclipse el sabor de los platos a degustar, pues la idea es que haya una sinergia y se extraiga el potencial de ambos productos.