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Qué es un vino crianza

Dependiendo del tiempo que un vino lleve sin abrirse, ya sea tinto, blanco o rosado, a este se le reconocerá con una denominación u otra, también se tendrá en cuenta el tiempo que ha transcurrido en la fase de crianza y de almacenamiento en barrica de madera o en botella. Esta forma de poder clasificar a los diferentes vinos en función de su situación es la manera tradicional que hay en España para poder de un vistazo averiguar información relevante del vino que queramos analizar.

vino reserva vino crianza

Básicamente estamos hablando de la denominación de origen (DO) se producen vinos a los cuales se hace referencia por el nombre de: vino joven, vino de Crianza, vino de Reserva y vino Gran Reserva, estas etiquetas nos ayudan a describir el contenido del vino.

En función de su DO los vinos permanecerán durante un mayor o menor tiempo reposando en barrica, por ejemplo un Rioja o Ribera del Duero suelen de media, mantenerse durante un año aproximadamente en crianza en barrica, además estas barricas deben cumplir con una serie de requisitos para que el vino pueda tratarse correctamente, la que nos atañe en este momento es la capacidad de almacenamiento de las barricas, las cuales deben ser de como mínimo 225 litros.

Para el DO Rueda en cambio el periodo de crianza en barrica se reduce a la mitad más o menos, siendo este el tiempo necesario para que el vino en cuestión se apto para su puesta al mercado, como podemos observar realmente de necesitar de la crianza en barrica, el tiempo de duración es relativamente corto.

Vinos de Crianza

Podemos considerar que un vino Tinto es de Crianza cuando este ha permanecido durante alrededor de dos años en un proceso de envejecimiento, entre los cuales 6 meses han correspondido a un periodo en el cual el envejecimiento ha tenido lugar en madera (no incluyendo a los vinos DO Rioja y Riberas del Duero, los cuales no se ajustan a esta máxima) Tra estos dos años en los cuales el vino ha alcanzado todo su potencial, estará listo para salir a la venta al público, y que este pueda degustar un vino en condiciones.

Respecto a otro tipo de vinos como el blanco o rosado, el periodos de envejecimiento es algo menor, de dos años, o 24 meses que requería el vino tinto, a estos les basta con un año y medio aproximadamente, de hecho para ser exactos estaríamos hablando de 18 meses de crianza en bodega.

Como punto en común tanto los tintos como estos otros necesitan de seis meses en los cuales deben reposar en barricas de madera, después de que transcurra este tiempo pueden pasar a otro tipo de superficies. Transcurrido los 18 meses de envejecimiento, le agregaremos algún mes más para la puesta a punto, y podrán estar listos para su comercialización con todas las garantías finalizados los 24 meses.

Vinos de Reserva

Un vino Reserva significa que ha estado más tiempo durante la fase de envejecimiento, es aquel que ha completado los tiempos propios de vinos jóvenes de crianza, y además se le ha dado un tiempo extra para alcanzar tal categoría, y no solo eso, si no que de esta forma las propiedades adquiridas serán mayores a las de un crianza, por norma general podemos afirmar que su calidad es mayor a los de Crianza, no obstante puede haber excepciones en la que la calidad del vino joven sea mayor, el hecho es que la categoría Reserva nos asegura que el vino ha permanecido durante unos meses determinados en barrica, en proceso de envejecimiento, por esta razón su resistencia de cara al paso del tiempo será mayor, en otras palabras su durabilidad se verá aumentada, no es en definitiva el que sea Reserva una seña de calidad indiscutible. 

Respecto a los vinos tintos que hayan superado esta fase de envejecimiento para poder considerarse Reserva, dicha fase habrá constado de 36 meses, en los cuales el vino habrá evolucionado, hasta llegar a su punto de maduración buscado; de los 36 meses 12 de ellos están reservados para que el vino esté contenido en barricas de madera; su venta al público comenzará a los cuatro años.

Para blancos y rosados, el período de envejecimiento es algo menor como sucedía también con aquellos de crianza, su maduración por lo tanto se completará a los 18 meses como muy pronto, también 12 de estos meses están de nuevo destinados al reposo del vino en bodega, podemos observar que el periodo de maduración tanto de los crianza como de los reserva para estos casos son exactamente el mismo, únicamente el reserva se pone a disposición del público un año después al Crianza.

Vinos Gran Reserva

Esta categoría está reservada para todos los vinos que hayan superado tanto la fase de crianza como de reserva, además se emplean en esta ocasión únicamente aquellas cosechas que sean de una calidad superior, por lo tanto los vinos que podemos esperar obtener son vinos de primera, es decir por un lado hemos seleccionado cosechas con gran potencial.

Además el envejecimiento ha sido extendido en el tiempo en comparación con los reserva, por lo que inevitablemente como comentamos, la paciencia y esfuerzo se verán recompensados en productos de muy alta calidad, la selección de todos los elementos de la cadena durante el proceso se realiza por parte de las bodegas de manera minuciosa, para que el público pueda maravillarse con las creaciones. 

5 Años son los años que se requieren para poder considerar un vino como Gran Reserva, un año como mínimo el vino debe reposar en barrica de madera, para que se pueda ver beneficiado con su paso por estas, ya que se verán potenciados sus aromas y sabor, cabe mencionar que que no será hasta el sexto año cuando el vino podrá venderse en el mercado.

Vinos Blancos y rosados Gran Reserva, bastará que completen cuatro años para ser catalogados como tal, seis de ellos como mínimo en barrica, al sexto año se pondrá a disposición del público.