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Vinos de pago

Vinos de pago

Definir que es un vino de pago no es tarea sencilla, ya que su nombre puede parecer un poco ambiguo y tiene varios significados. Pero… ¿Qué es realmente un vino de pago? Antes de nada, tenemos que dejar claro que no nos referimos a que tendrás que pagar por llevártelo a casa, en esto caso no hablamos de eso.

“Tierras o heredades” del vino

Vayamos al campa, sumerjámonos entre las viñas y pensemos en la forma de hablar de los agricultores, que se refieren a un pago para hablar de una extensión de terreno en concreto, que no tiene una superficie concreta, pero nunca puede superar la superficie total del municipio al que pertenece.

Si preguntamos a la RAE que es para ella un pago, lo define como “distrito determinado de tierras o heredades, especialmente viñas u olivares” Este término se utiliza en los vinos de una manera más habitual y se refiere a aquellas etiquetas que se elaboran en estas extensiones de tierra.

El “pago” como denominación de origen

Por si este término no fuese complicado de por sí, también podemos encontrar la “DO de Pago” como aquella extensión de tierra dentro de una Denominación de Origen, que posee unas normas de elaboración concretas y unas cualidades excepcionales, que distinguen estos vinos del resto. Y de estos solo encontramos 15 en España.

Se trata de la máxima calificación que acepta la legislación de nuestro país, en ella se detallan todos los requisitos que tiene que cumplir un vino para poder tener el distintivo “Vino de Pago”. Entre estos requisitos destacamos:

  • Que el 100% de las bayas que se utilizan para su elaboración procedan de ese pago.
  • Que se elaboren separados del resto de etiquetas de la misma bodega.

Los mejores Vinos de Pago

Martúe Pago Campo de La Guardia 2018

  • Bodegas y Viñedos Martuela/ D.O. Pago Campo de La Guardia (Toledo)
  • PVP: 10 euros

Este vino monovarietal esta elaborado con la cepa Chardonnay, el 15% de su mosto ha sido fermentado en barrica de roble francés y ha permanecido en sus lías 60 días con el método “battonage” diario. El resto del tiempo, permanece en tanques de acero inoxidable. Se trata de una edición de 13.220 botellas.

Se trata de un vino blanco aromático y fresco. Como has podido comprobar tiene una excelente relación calidad-precio.

Elaborado únicamente con uva chardonnay, sólo el 15% del mosto fermentó en barricas nuevas de roble francés y permaneció sobre sus lías durante dos meses y medio con ‘battonage’ diario. El resto, en acero inoxidable , y posteriormente se ensambla. Es una edición de 13.220 botellas. Un blanco aromático y fresco. Posee una ajustada relación calidad-precio. 

Pago La Jara 2015

  • Gago Viticultores/ D.O. Toro
  • PVP recomendado: 45 euros

Tenemos que dar la gracias a Telmo Rodríguez, responsable de la creación de este vino, que cuenta con la Denominación de Origen Toro. Son 5 las parcelas que componen el Pago La jara, un total de 4 hectáreas dedicadas casi exclusivamente a la variedad tinta toro y se cultiva algo de Albillo Mayor. Envejece entre 25 y 18 meses en barricas y fudres, se trata de una crianza lenta y de producción limitada (2500 botellas).

Pago de Carraovejas

Con la añada de 2015, la conocida marca Pago de Carraovejas se embarcó en una nueva etapa: la Crianza y la Reserva se unían para crear este superventas. 

En su contraetiqueta plasma el concepto de terruño y se elabora teniendo en cuenta todos los detalles. 

Su selección se compone con un 94% de tempranillo, 4% de cavernet souvignon y 2% de merlot. Ha madurado durante 12 meses en barrica de roble francés y americano, esta bodega fue una de las precursoras de usar roble francés para el envejecimiento.

Es un vino icónico de la Ribera del Duero, está considerado uno “de los vinos de culto”

Pago del Cielo Celeste

Pago del Cielo Celeste Crianza también es una D.O Ribera del Duero, cultivado a 900 metros de altitud es un vino monovarietal fresco y muy profundo.

En su etiqueta podemos observar las constelaciones que se observan desde sus viñas en la época de cosecha.

Es un vino lento de matices, donde se aprecia el carácter frutal del vino tinto con un ligero toque amaderado.

A simple vista, tiene un color cereza bien cubierto, su aroma nos recuerda a frutos rojos con un ligero matiz ahumado. Notamos un aroma intenso y potente. En boca, resulta redondo con taninos suaves y con un final afrutado.